Reseña CONFESIÓN - TRILOGÍA MI HOMBRE 3 de Jodi Ellen Malpas


Sinopsis:


El desenlace del intenso romance entre Ava y Jesse se acerca. Un final lleno de secretos, mentiras, suspense y de su incontrolable y arrebatado amor… Tengo los nervios a flor de piel. Hoy es el día más importante de mi vida, a partir de mañana seré suya para siempre. Aunque estoy haciendo lo correcto, necesito un momento a solas, porque algo no encaja, Jesse oculta demasiados secretos y quiero saber cuáles son antes de dar el paso. Es hora de que mi hombre confiese.



Reseña:


Volvemos a leer cómo se van amoldando los distintos carácteres de la pasional pareja que forman Ava y Jesse Ward ... y en esta ocasión se desvelarán todas las incógnitas sobre el pasado del exasperante pero interesantísimo señor de La Mansión del sexo. En la tercera  entrega de la Trilogía Mi Hombre seguimos leyendo cómo se aman, se desafían, se distancian.... y todo ello añadiendo en la escena a ex amantes despechadas, notas de aviso amenazantes, drogas de violadores, persecuciones a través del tráfico londinense, ataque de ex psicópata que acaba con uno en prisión y con otro en el hospital ..... un culebrón. En "Confesión" pasa de todo. La mejor parte del libro con diferencia es el epílogo, con el que me ha sido inevitable echar unas risas. Sin duda alguna la parte más romántica del libro fue los días que la pareja pasó en el Paraíso.


Jesse continua siendo controlador, sobreprotector, irracional y posesivo, pero me encantó como describió Ava a su Hombre:


"...Y entonces empiezo a pensar en todo lo relacionado con él y sonrío para mis adentros. Pienso en el encaje, en las calas, en la mantequilla de cacahuete y en cómo me regaña cuando digo tacos....Pienso en las distintas clases de polvos, en lo irascible, juguetón y considerado que es....Pienso en las esposas, en la mordaza, en el crucifijo, en la máquina de remo y en el pastelito de Ava....Pienso en ese rubio ceniza y en esos ojos verdes, brillantes y adictivos, en su perfección apolínea y en la barba de dos días. Pienso en la manera que tiene de subirse el cuello de los polos, en sus distintas sonrisas, para otras mujeres y para mí, y ahora también para mi vientre. Pienso en lo feroz, protector y dominante que es, en la manera que tiene de caminar y de atraparme, y en sus distintas formas de amarme, con una adoración total y absoluta. Y pienso en la manera en la que le devuelvo ese amor"


Jesse tiene polvos para todo (polvo de entrar en razón, polvo de represalia....), abusa de la cuenta atrás (3-2-1-0 nena) y es un machista poco razonable. Pero me volvió a enamorar cuando llevó a Ava a Málaga:


"Me quedo sin palabras. Me desabrocho el cinturón para inclinarme hacia adelante y parpadeo para comprobar que no me estoy imaginando lo que estoy viendo. La sucia jungla de cemento y desperdicios ha desaparecido y ha dado paso a un lugar idílico, rebosante de vegetación, de céspedes perfectamente cortados y de pérgolas cargadas de flores rojas. De repente hemos dejado de avanzar, y no tardo ni un segundo en bajar del coche y cerrar la puerta para absorber el magnífico espacio que me rodea ahora. Echo a andar hacia el camino empedrado que da a la villa de terracota que tengo delante, sin esperar a Jesse y sin mirar si viene detrás. Subo los escalones que llevan al porche que rodea entero la propiedad y me vuelvo para admirar los jardines. 


En efecto, es el paraíso.


Cuando creo que ya lo he asimilado todo bien, me vuelvo hacia Jesse y lo encuentro sentado en el capó del DBS, con las piernas estiradas y cruzadas a la altura de los tonillos y los brazos cruzados a la altura del pecho. Está sonriendo.


- ¡¿En qué piensa mi chica?! - me grita.


Estiro la mano y cojo una hoja suelta sobre la enredadera del enrejado que hay en el porche. La huelo y suspiro.


- Creo que acabo de llegar oficialmente al séptimo cielo de Jesse.


- ¿Adónde? - dice con un tono a medio camino entre la confusión y el regocijo.


Sonrío, suelto la hoja y echo a correr hacia él. Veo cómo su alborozo aumenta cuando se pone de pie y se prepara para recibir mi ataque. Me arrojo a sus brazos, me engancho a él como si fuera un monito como hago siempre y devoro su boca llena de entusiasmo. No me detiene. Me sujeta del culo y sonríe ante la exhibición de mi fuerza bruta.


- Es mi lugar preferido del mundo entero - digo liberando sus labios y mirándolo. Entonces me doy cuenta de que aún lleva las Wayfarer puestas y se las quito para poder verle los ojos. 


- ¿Estás contenta? - pregunta a pesar de que es bastante evidente que estoy que no quepo en mí de la dicha.


- Estoy loca de alegría - Hundo los dedos en su pelo y le doy mi característico tironcito.


- Entonces, mi misión aquí ha terminado."


 


Os la recomiendo porque me ha gustado ... "MI MISIÓN AQUÍ HA TERMINADO"


Puntuación: 8

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